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viernes, 22 de noviembre de 2013

CONGRESO: "PALACIOS PROTOHISTÓRICOS EN EL MEDITERRÁNEO OCCIDENTAL"

Desde el próximo dia 25 al 27 de Noviembre, se celebra en la Universidad de Jaén el Congreso "Palacios Protohistóricos en el Mediterraneo Occidental". El lugar será en la sala de Grados , edificio A3 (Ingeniería y Tecnología).
Para ampliar y saber más de nuestros antepasados iberos.


martes, 5 de julio de 2011

EL PALACIO DEL PRINCIPE DE PUENTE TABLAS

Los trabajos desarrollados por el Centro Andaluz de Arqueología  Ibérica (CAAI) han permitido sacar a la luz el palacio del 'oppidum'  de Puente Tablas, en Jaén, el primero que se ha excavado en Andalucía  y "de mayor entidad" arquitectónica con respecto a los que se  conocían hasta el momento en otras áreas de influencia ibera, como el  sur de Francia o el Levante español.
Así lo ha destacado  Arturo Ruiz, director del  centro con sede en la Universidad de Jaén, y que, junto con  sus compañeros Manuel Molinos y Carmen Rueda, visitaron este lunes pasado el yacimiento.
Ruiz ha explicado que la primera fase de la campaña de este año,  que está a punto de terminar, se ha centrado en lo que consideraban  que podía ser el área palacial, según apuntaban varios elementos,  como la zona en la que se encuentra dentro de la ciudad con "un  posicionamiento extremo, en el cortado del río y que parecía aislado  del caserío". Además, los datos geoeléctricos habían mostrado que las  casas poseían un orden muy estable, "casi como adosadas", y en este  punto era distinto.
Por ello, no ha sido extraño que los resultados "obtenidos hasta  ahora hayan permitido confirmar efectivamente que se trata del  palacio". "Es el primer palacio ibérico que se excava en Andalucía",  ha apostillado el experto para poner de manifiesto el alcance del  hallazgo que, "incluso, comparado con los de otras zonas iberas, como  el sur de Francia, Cataluña o el Levante español, tiene mayor entidad  desde el punto de vista arquitectónico".

En este sentido, el director del CAAI ha resaltado que, con 400  metros cuadrados y doble planta en algunos puntos, es más grande de  lo que se pensó en un principio. En cuanto a sus características, ha  indicado que presentaba forma de 'L', de manera que lo formaban dos  edificios, uno por cada aspa. 

PARTES DIFERENCIADAS

El primer inmueble tenía, a su vez, tres partes diferenciadas  estructuradas alrededor de un patio interior. "La primera era la zona  pública, donde, por ejemplo, el príncipe recibía a sus visitantes y  ofrecía banquetes. En segundo lugar, se encontraba un área privada  destinada al uso familiar y en la que, además, se ha hallado esa  doble planta, mientras que finalmente, había un santuario", ha  comentado para señalar que en el segundo edificio se desarrollaban  servicios para la vida diaria de palacio, de manera que se han  localizado silos y un horno y se intenta confirmar la posible  presencia de una almazara.

Ruiz ha señalado que la fundación de la zona palaciega en el  'oppidum' de Puente Tablas data del siglo V antes de Cristo (a.C), si  bien la entidad constructiva descrita anteriormente "no la consigue  hasta un siglo después". El desarrollo de esta ciudad fortificada,  situada a las afueras de la capital jiennense, comenzó a partir del  siglo VII a.C., ya que antes había sido una gran aldea, de modo que  no fue hasta esa fecha cuando se creó la muralla y las cabañas  evolucionaron a casas con un urbanismo mucho más organizado, "pleno",  que pone de manifiesto la existencia de personas que lo dominaban. 

Hacia finales del siglo IV a.C el 'oppidum' sus habitantes lo  dejaron temporalmente, por un periodo de 50 ó 60 años, después del  cual volvió a tener población, pero sólo hasta finales del siglo III,  cuando fue abandonado definitivamente, tal y como ha afirmado el  director del CAAI, quien ha mostrado su satisfacción el  descubrimiento del palacio.

"Una de las claves para confirmar el excelente patrimonio de una  zona, en este caso la provincia de Jaén, es la investigación, que  hace que esas huellas sean visibles", ha remarcado para incidir,  asimismo, en que el hallazgo viene a reforzar la iniciativa 'Viaje al  Tiempo de los Iberos', en el marco del cual también se desarrolla la  campaña arqueológica de 2011, cuya segunda fase se iniciará en  septiembre.  

Diario Jaen / EUROPA PRESS NOTICIAS

miércoles, 16 de marzo de 2011

POBLACIONES DEL ALTO GUADALQUIVIR

En la zona del Alto Guadalquivir en época íbera, destacan dos zonas muy definidas:
1 - La zona oriental, actualmente correspondería con la comarca de La Loma, el Condado, etc hasta la zona de Baza. Es el área Oretana. 
2 - La Campiña, área de los Túrdulos. Habitada desde el siglo IV-III.
Entre estas dos zonas existiría una intermedia, terreno osigitania, que abarcaría desde el Puente del Obispo hacia Jaén, entre el Guadalbullón y el  rio Torres.
La vega del rio Guadalquivir es el área de los Túrdulos. Es un paisaje montañoso, con cerros, atalayas  y cumbres. Es sobre el siglo VII  a.n.e., cuando se crean los principales oppidas de la vega, que alcanzaron particular importancia y se transformaron en fortines. Estos oppidas tienen una tradición tartésica muy fuerte.Y una franja intermedia que no hay nadie, hasta Ipolka. En Guadalbullón hay otro grupo: Mentesa, Puente Tablas y Auringis. 
Los oppidas son el ámbito espacial donde se dirimieron los conflictos que aristócratas y los clientes de estos  plantearon en una sociedad de marcada desigualdad con la mayoría de la población, sometida al régimen de la servidumbre clientelar. Juntoa los oppidas aparecen aldeas, asentamientos en llano vinculados a las fértiles tierras de la campiña y la vega del Guadalquivir y sus afluentes, como en Marmolejo la Aragonesa, Santa Cecilia en los Villares, Cerro del Viento en Espeluy e Iliturgi en Mengibar.
Hacia  la primera mitad del siglo VI se observan factorías o estructuras agrarias pequeñas diseminadas, que viven fuera de los poblados. Aparecen las torres, asentamientos fortificados en lugares estratégicos con amplia visibilidad,  como Arjona (Urgao), la Atalaya en Lahiguera o Cerro de la Coronilla en Cazalilla.Las torres junto con los oppida y las aldeas se distribuyeron desde el Salado de Porcuna en dirección a la Campiña jiennense, dibujando una red de relaciones visuales que permiten asegurar el carácter articulado de su distribución. 
Ipolka es durante todo este periodo la mayor ciudad y "capital" del territorio de los Túrdulos. La aristocracia dirigente de la ciudad se refleja en el imponente conjunto escultórico descubierto en la necrópolis de Cerrillo Blanco, roto en miles de fragmentos al poco de realizarse, quizás por una de las revueltas que produjeron los cambios en el valle y la campiña del Guadalquivir. ¿Que  propicia la despoblacion? ¿Que presión de la campiña hacia la vega del Guadalquivir ha producido este fenómeno? Es una tierra muy fertil,   que se abandona y prácticamente se despuebla.
Se utilizaba con frecuencia uno de los caminos más importantes, la via Heraclea, que comunicará con la via Augusta. Es la antígua via de los íberos que pasa por Porcuna.  Habría un conflicto de competencias por controlar el paso por el Guadalquivir, entre los principes de la campiña. Se producirían tensiones entre los oppidas. A finales siglo VI desaparecen los habitats dispersos y poblaciones.  Desaparecen las torres de Arjona y Lahiguera,  zona de enorme desarrollo que se abandonan al paso del siglo V. Y permanece así durante los siglos IV y III. El único tipo de asentamiento que pervivió fue el oppidum. Incluso algunas de las pequeñas aldeas que podrían identificarse para los momentos finales del s. VI a.C. desaparecieron, como la Aragonesa,  que se despuebla hacia el año 500 a.c., Montoro o Los  Villares, menos Iliturgi.
En la vega es un conflicto antiguo. Era la primera colonización de tierras,  planteada desde oppidas como Torreparedones o Montoro o incluso desde instancias políticas de orden superior.
En la zona Oretana es muy diferente, hay un  programa de colonización, pero de poblaciones abandonadas en la Edad del Bronce. 
La Loma la  toman los íberos en el siglo II, la población se asienta junto a los rios, no en los bosques que abundaban en esta zona. Oretania no se ubica en áreas altas, si no en el fondo del valle, no controlaba estrategicamene el terreno. Cástulo es la gran ciudad del siglo VI al norte del Guadalquivir., capital del reino Oretano. Giribaile se encuentra en la confluencia del Guadiamar y el Guadalén, de mayor afluencia. Y poblaciones como Iltiraka o Úbeda la Vieja. Desde aqui se controla, con dos grandes santuarios, el valle del Guadalen: Collado de los Jardines y Cueva de la Lobera. Despeñaperros y Castellar.

En el territorio túrdulo y la ciudad de Ipolkca al final del siglo II comienza a cambiar su sociedad , cambian las formas aristocráticas originales del periodo, por formas oligárquicas ciudadanas, como ocurre en todas las sociedades mediterráneas del momento. Se ve inmersa en el proceso de llegada a la Península Ibérica de los ejércitos cartagineses, la IIª Guerra Púnica y la victoria romana tras la Batalla de Ilipa en 206, fecha que marca el comienzo de la “romanización”.


sábado, 18 de diciembre de 2010

URBANISMO DE UN OPPIDA ÍBERO

Los íberos se agrupaban en núcleos protegidos por murallas que conformaron los primeros asentamientos. Situados en lugares elevados en lo alto de una colina o montaña, que tuvieran buena perspectiva y los protegiera de invasiones o asaltos.
La mayor parte de las estructuras urbanas íberas responden a un modelo arquitectónico que cumple con unos requisitos mínimos, área rodeada por un perímetro defensivo bien delimitado, con espacios interiores para casas o almacenes, separados por calles y espacios públicos. Sin embargo no está claro si pudiéra ya hablarse de la existencia de ciudad, por el concepto de ésta que tenemos. Faltarían edificios específicos destinados a actividades administrativas, templos, palacios, etc.
Las murallas resultan esenciales en los asentamientos íberos, tanto si se encuentran en llano como en lugares elevados que es lo más frecuente. En estos casos, la muralla no recorre todo el perímetro del oppidum, tan solo en el acceso por algunos de sus lados más accesible, como es el caso del oppidum de Puente Tablas, en Jaén.
Localizado en dos cerros, Puente Tablas está amurallado por completo, excepto en su lado oeste, la más inaccesible por el cortado del cerro hacia el rio, aprovechando una zona rocosa. Este oppidum es uno de los más grandes localizados y uno de los núcleos más importante de la campiña de Jaén.
Su acceso estaba resguardado por dos torres o contrafuertes.  El lugar es claramente estratégico, controlaba la llanura del rio Guadalbullón con una extenso control visual sobre la campiña y alrededores. Privilegiado, con un entorno de bosque de galería junto al rio, encinas, pinos, acebuches…Se cultivaba el cereal y habría ganado vacuno y ovicáprido.    En la inmediaciones han aparecido restos de explotaciones mineras de hierro y tal vez una salina.  La ocupación de este asentamiento se documenta desde aproximadamente el siglo VI al III a.n.e
La muralla construida en mampostería, de sillares más o menos regulares, contaba con dos muros en talud, uno exterior formado por piedras mayores, el que debe soportar el ataque directo de los enemigos, y otro interior, construido generalmente con piedras más pequeñas, a modo de refuerzo  Pueden tener las mismas dimensiones, con el espacio intermedio de anchura variable, relleno de piedra y tierra. La muralla de Puente Tablas cuenta con hasta un tercer refuerzo.
Estas murallas estaban revestidas con un grueso enlucido en arcilla, pintado quizás en blanco, lo que daría a la construcción un mayor realce. Adaptado  a las curvas de nivel del terreno en el que se asienta, tiene forma retranqueada,  que permitiría defenderse del enemigo no sólo de frente,  sino también por alguno de sus flancos. Contaba posiblemente con hasta  ocho bastiones de refuerzo.  La parte superior de la muralla estaría construida con adobe o tapial. Podría tener entre 6 a 7 metros aproximadamente de altura. Para contrarestar el empuje de la piedra se reforzó con grandes piedras en la base o "pie de arquitecto" para evitar el movimiento de los muros, por que no se utilizó para levantarla ninguna fosa de cimentación.
No todas las murallas tenían como objetivo principal la defensa. Los oppidum íberos de  Jaén eran sociedades aristocráticas, casi aislados uno de otros como por su orgullo local.  Estas "pequeñas taifas", separadas por una distancia en linea recta de unos 8 kms, fueron incapaces de crear una gran confederación que los uniera para resistir a los invasores. Así, frente a Puente Tablas tendríamos a continuación el oppidum de las Atalayuelas, en Fuerte del Rey,  continuando con los oppidum de Arjona y de Cerrillo Blanco en Porcuna. 
En algunos casos la muralla tenía un valor simbólico o de obstentación del poder del principe o jefe del oppidum. No han aparecido restos de batalla en estas ciudades de la campiña norte, por lo que no parece ser por una cuestión defensiva el levantamiendo de estas construcciones.
Desde el interior apenas se vería la muralla, las casas quedaría adosadas a la misma prácticamente .  El plano de el oppidum de Puente Tablas corresponde a una ciudad en terreno llano, con un desarrollo más complejo que otras ciudades en terrenos escalonados u organizados en ladera. El urbanismo es con calles rectas empedradas, que se cruzan perpendicularmente, delimitando varias manzanas. Las casa eran muy sencillas. Normalmente  tenían forma rectangular.  Constaban de un patio de entrada y dos habitaciones, el espacio mínimo para una pareja y su familia que realizaba gran parte de sus actividades cotidianas en el exterior de la vivienda,  aunque se  distingue la que se dedicaba a alguna actividad, como la molienda, o almacén. Alguna de las estancias podría estar enlosada, pero normalmente era tierra apisonada. 
Conocian además elementos sustentantes, como quizás esta columna con capìtel íbero de piedra hallada en Baeza (y actualmente en el Museo Arqueológico Nacional). De fuste liso con una ligera disminución en su parte superior. Remata en una pieza rectangular con las caras algo rehundidas, divididas en dos frisos y separadas entre si por una especie de pilastra en las esquinas. Decorado con motivos geometricos y pequeñas circunferencias concéntricas. De gran sencillez, está muy lejos de cualquier otro elemento de influencia clásica.
Se construían a partir de zócalos de piedra seca o ligada con fango que sostenían una pared de adpobes o de tapial. Se enlucía con arcilla o yeso y a veces se decoraba con algún motivo pintado. Aproximadamente sus medidas serían de 14 mts de largo por 7 de ancho. 
El patio contaba con un banco corrido adosado a una pared lateral.  Por regla general las viviendas eran de una sola planta, aunque una de las casas de Puente Tablas tiene un patio con un pilar central, y es de mayor tamaño que el resto, pudiendo contar con dos plantas, al tener restos de una escalera. Esto demostraria un mayor nivel social al ser superior que el resto. En esta vivienda se encontraron restos de cerámica griega, lo que refuerza la teoría de mayor status social. Quizá esta fuera la vivienda principal, la residencia del principe en esta sociedad aristocrática.
El techo, formado por un entramado de madera y barro, tendría una inclinación para evacuar el agua hacia la calle o el patio. En este caso, se hacía un drenaje en una esquina para desagüe.